Tendré que comenzar por traducir el nombre de este blog. Wetback se resume a dos palabras: espalda mojada. Es así de simple la traducción, pero no así la interpretación de esas palabras. Este término se ha venido utilizando por la población descontenta y la patrulla fronteriza en forma despectiva, para referirse aquellos osados indocumentados que traspasan a nado o como pueden, la frontera estadounidense por el famoso Río Grande ó río Bravo que limita la frontera americana con la mexicana por los rumbos de Texas y New México.
Casi cualquier persona que se sepa o parezca que es ilegal, llevará etiquetado ese sobrenombre en la frente, o en la espalda según se lo acomoden. Pero el término de Wetback es casi exclusivo para los mexicanos. Curiosamente, para los estadounidenses, el 90% de las personas de color más oscuro que el de ellos, prácticamente es un indocumentado mexicano, aunque éste provenga de centroamérica, suramérica o cualquier otro país del mundo. Generalizan de tal forma que la palabra “ilegal” casi la agregan a su diccionario con la consiguiente descripción de su significado: ciudadano mexicano que traspasó la frontera de Estados Unidos ilegalmente.
No exagero, créanme. Sé lo que es vivir las peripecias de residir en la ilegalidad en este país. Sé lo que es sentir esa mirada de desdén cuando tratas de hablar con tu mejor inglés –el cual conserva un típico acento- y que te hagan repetir una y otra vez tu apellido hispano porque simplemente los gringos no lo pueden pronunciar. Can you spell it, please? Es la pregunta de rutina cada vez que uno intenta decir su nombre y apellido. Lo puedes deletrear por favor? Y bien te va si conoces por completo la pronunciación del abecedario en inglés, sino, ahí viene la vergüenza total y posteriormente el retiro del área en cuestión con la cabeza gacha y la cola entre las patas sin haber llevado acabo la solicitud de algún servicio. Y ni pensar en regresar a ese lugar!
A parte de Wetback, otros nombres se utilizan para llamarnos: Mojados, ilegales, aliens, invasores, plaga, delincuentes y brownies (cafecitos) como lo sugirió el mismo gobernador Arnold Schwarzenegger, que también es un inmigrante solo que con la suerte de tener otro color de piel y venir de un país bastante lejano de Estados Unidos, a parte de que es un héroe Hollywoodense y a salvado a su adoptivo país cientos de veces de terroristas y hasta extraterrestres, lo cual lo convirtió en un ídolo no solo en California sino en toda la unión americana. Pero no todo es tan malo con el nombre que se nos da. Las organizaciones en pro de los inmigrantes nos llaman trabajadores, gente buena que busca mejor vida, ilegales pero humanos, no criminales, amigos del país.
Abrí este blog por inquietud de desahogarme del diario vivir en un país que no es el mío. Que nadie me obligó a migrar, es cierto. Pero vivo aquí, y por ahora por diferentes motivos permaneceré en este país que me gusta por unas cosas y no me gusta por otras. Siempre he pensado que el lugar lo hace uno, y eso trato de hacer donde quiera que estoy. No me he viciado aún de las costumbres que no me pertenecen ni me he dejado llevar por la trillada frase del "sueño americano". Tengo sueños propios que carecen de nacionalidad y etiquetas.
Abrí este blog por sugerencia de un buen amigo, entrañable amigo cibernético que me invitó a participar en esta actividad tan de moda, para expresar, sacar del alma y corazón, o del cerebro si se requiere, cualquier inquietud que por ahí se geste y quiera compartir.
Tal vez nadie me lea –salvo mi amigo que quizás lo haga al principio por curiosidad y que después por su intelecto tan superior al mío, terminará leyéndome por compromiso- pero me leeré yo y con eso me basta. Será como una conversación íntima. Si alguien más participa de este pequeño proyecto, pues bienvenido sea y le agradezco de antemano su tiempo para detenerse a leer.
Dejaré impreso en este lugar episodios de mi vida en los Estados Unidos, el país de todos y de ninguno. Algunos serán anécdotas propias, otras serán los sentimientos que deja alguna noticia local, las historias de amigos y conocidos sobre sus travesías al cruzar la frontera, relatos ficticios, y de todo lo que se vaya presentando en el camino.
Así comienza WETBAKC. Un paseo con la espalda mojada y el corazón abierto.
domingo, 23 de septiembre de 2007
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2 comentarios:
Salvo algún pequeño fallo, cómo se nota que sabes escribir bien cuando te esfuerzas. Si sigues así, ya tienes en mí a un lector incondicional. Me has dejado intrigado con tu espalda mojada y tu aventurilla americana.
Te deseo un buen principio en tu nueva andadura. Sé buena con tu bitácora, cuídala mucho y no dejes que coja polvo. Y ándate con tiento, que esto envicia. ¡Mírame a mí!
Un saludo,
Samuel.
Pues querido amigo mío, no te detengas en tu crítica. Estoy a disposición de recibir sugerencias, correcciones, y todo tipo de consejos que ayuden a mi crecimiento. No olvides que soy amateur en este menester.
Un saludín
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